Siempre es igual…

Desde que te conocí, he sido incapaz de terminar un libro. Afirmación nefasta y triste, lo sé. Pero así es. Yo, ese intento de lectora solitaria que abría un libro con la intención de evadirse de la realidad y buscar otros mundos mucho mejores con los que soñar – o mucho peores, con los que compararse y sentirse afortunada-. Esa yo, ahora, evita dejar durante mucho rato su universo por si te escabulles de sus manos. Por si te pierdes de mí. Esa yo que pasaba horas delante de muchas letras juntas, ahora no es capaz de plantarse delante y mantener la concentración durante unos minutos. Esa yo, ahora, es un poco tú. Esa yo, ahora, no puede dejar de pensarte. Esa yo, ahora, tiene una realidad tan hermosa contigo en ella que no necesita evasión ninguna. Esa yo, ahora, vive su propia novela de vida.

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Vida

Septiembre, 2014

Las certezas de las personas que pululan a tu alrededor. Te llegan. Chocan contra ti. Consejos, palabras, frases que el ser humano, simplemente, idea para rellenar sus días y complacer su vivencia. Vida. Una palabra tan genérica y concreta a la misma vez. La odio. Siempre he intentado buscarle una sustituta. Un sinónimo. Pero vida no tiene un remplazo. Es ella. Sin más. Es en vano. Necesitas la palabra vida. Anda por tu pensamiento, entre los días. Odiosa palabra. La odio.

Siempre me he preguntado por qué tomamos imprescindibles en nuestra vida – otra vez, mierda palabra-. Por qué. Todos vamos a desaparecer. Todos acabaremos con fundido en negro. Todos tan prescindibles. Todos llenando este breve paseo de acciones que no queremos realizar.  De pasos que no queremos dar. En lugares que no queremos estar. Y lejos de las personas que añoramos.

¿Me voy a pasar la vida – puta- pensando que no quiero?

Sólo en mi mundo tú eres

Por más que yo quiera y tu ideal me convenza, he de darme cuenta que tú sólo eres la noche perdida; la oscuridad sin luz alguna. Eres la perversión sin cautela. Mis ansias infinitas y mi pérdida de conciencia.

Por más que yo quiera tú sólo sales en las películas. O en mi caso, en las novelas. En cortas historias de fantasía ilustrada que mi mente proyecta. En dibujos en blanco y negro que nunca tomarán un color adecuado – deseado-.

Por más que yo quiera tú sólo eres deseo. Sin palabras; sólo gestos.Sólo en tu cama. Nunca en la mía. Sólo cuando hace frío y el sol no te calienta. Sólo cuando la vergüenza te llena y mis fuerzas flaquean.

Sólo en mi mundo tú eres algo más de lo que ya eras.

.

Que mis entrañas quieren lamerte

extrañan tu mal sabor.

Que mi orgullo desea matarte

para devolverme mi honor.

Que ya no puedo olvidarte

y rescribir lo que pasó.

Que las manos se van para rondarte

con cada gota de rencor.

Que mis sábanas blancas se tiñeron de dulzor

fuerte y extremo con tu boca y el sudor.

Dulzor amargo con lluvia que corrió

bajo tus pies y los míos

los caminos desunió.

Sólo pronunciaste dos palabras ya no

que el tiempo no ha querido hacer viables a este lado del salón.

Feminismo y otras acepciones erróneas

No podemos permitir una sociedad donde un alcalde dice tener “miedo” porque una mujer entre con él en un ascensor se desnude; así implicándolo en no sé qué. Tampoco podemos vivir en paz en una comunidad donde mujeres creen que la invitación a un café es síntoma de machismo. Menos aún podemos tener denuncias falsas por violación -siendo estas un ínfimo porcentaje-. No podemos aceptar un país que no lucha correctamente contra el machismo. Muchos de nosotros hemos sido educados en igualdad; al menos yo percibo mi aptitud para realizar cualquier actividad al igual que un hombre sin que mi concepción de mujer me reste. Esto no elimina la cantidad de indicios machistas que miles de mujeres sufren. No podemos dejar de lado y tomar a risa algo muy serio.

En estos días gastados en risas, acusaciones o chistes, otras mujeres estaban siendo maltratadas o tratadas de forma inferior por el simple hecho de haber nacido mujeres.

Ni hombres rehusando de las mujeres con argumentos tales “es que vosotras queréis convertiros en algo superior” ni mujeres creyendo una ficticia superioridad y en añadido acusando de machismo acciones corrientes del día a día van a ayudar en la pugna contra el machismo.

A mi entender, el día que nos tratemos como personas y dejemos de juzgar la capacidad de éstas por su sexo nuestra sociedad avanzará un poco más. Mientras tanto, queda mucho por mejorar.

Sobre nuestros kits de supervivencia

A veces, las cosas no son tan especiales como nuestro triunfalismo quiere hacernos ver. Simplemente, las cosas pasan; y las personas también.

En La trama nupcial, Madeleine Hanna es una joven, guapa e inteligente mujer que recién finaliza sus estudios sobre lengua y literatura inglesa
en alguna universidad de la costa este norteamericana a finales de los años setenta. Su vida es un caos – básicamente, como la de cualquier recién graduado en la universidad-. Se enamora, sufre, y pasa por dispares y arduas situaciones (y momentos felices) en ese primer año de recién licenciada. Dos hombres discurren por su vida: Leonard Bankhead y Mitchell alias Grammaticus. Ambos dos conforman, junto a la muy protagonista Maddy, el triangulo que contiene esta novela. La chica pija, romántica y enamorada de la literatura que demuestra ser más que una niña – esto último es muy opinión mía-, el atractivo y perspicaz chico de clase baja que tanto hace padecer y padece y, por último, el capaz, lúcido, místico y superdotado en los estudios, a la vez que pobre en lo que al amor se refiere, Grammaticus. Buena literatura e interesantes y entretenidos relatos de vida.

He encontrado copiosos parecidos conmigo misma en cada personaje -reconozco que diciendo esto arriesgo a aseverar ser ególatra y presuntuosa. De ser así, va siendo hora de soportar la realidad-. La querencia por la estabilidad de Madeleine, la búsqueda de supervivencia emocional de Leonard y el sentirse rechazado en el papel de Mitchell -papel en el que pienso que se traslada literariamente su autor, -, son ejemplos de las (muy subjetivas) similitudes halladas. Me ha espantado leer en una de las entradas que Google ofrece sobre el libro que éste es amor para hipsters; haré como si esas palabras no hubieran pasado ante mis ojos y seguiré con el final de mi personal reseña.

Retaría, desechando insulsos cubos de hielo, a quien tenga un mínimo de sensibilidad y paciencia – aquí está el peor punto para mi entender que contiene el libro; le sobran como unas 100 páginas cuando ya estas deseoso de un remate- a que lo lea y se deleite. Si lo importante es la sensación grata que un libro deja en ti, este es un buen libro.

Información.

La trama nupcial

Autor: Jeffrey Eugenides

Editorial: Anagrama

Aprendiendo de la incertidumbre

¿Qué pasa si se aprende de los errores? me gustaría preguntarte. Toda conciencia viviente acogería su raciocinio y me contestaría que aprender de los errores es algo maravilloso. Si aprendes del fallo  no lo volverás a cometer. Bien. ¿Qué pasa si aprendí del error para que ahora otros lo comentan conmigo? Raciocinio inservible, ¿verdad? Resquebrajado y roto. ¿Qué pasa si…? No tengo nada que decir. Si el estado de las cosas cambió de sitio. Porque han cambiado de lugar.  Ahora yo estoy allí y tú estás aquí. O puede que sea al contrario. No lo sé. Tampoco quiero saberlo. Ahora, sí, ahora, en estos días, en estos meses, estas últimas semanas, soledad es mi mayor defecto. Me reconcome por dentro con la libertad que mi miedo le cedió. ¿Me voy a sentir mejor reconociendo mi mal comportamiento? ¿Es un mal comportamiento? Sigo sin saberlo. Esta vez, quizá sí me importe.

Está siendo como estar agarrada a un clavo ardiendo. Que no es clavo. Es simple masa que tapa la herida. De las baratas y poco permanentes. De las que te arreglan un momento y sólo hacen agrandar la herida. De las que sabes que a la primera ola, desaparece como si antes no hubiera estado allí. Sin rastro.

Mantente en equilibro con tu incertidumbre.

Ella

Bella, atractiva y simple. Devastadora a la vez. Es dolor que corre bajo mi piel. Siento cansancio y letargo repentino cuando pienso en Ella. Nocturna y fría; aunque cálida y ácida en su bienvenida. Ha ido cruzándose en mi camino una y otra vez desde que la conocí. Tan pocos momentos pero tan intensos. Siempre mojada y sombría. Extraña y adictiva. Bonita y dolorosa. Bulliciosa y solitaria. Ella es un beso a otra persona. Ella es destino y final. Ella es un intento en la nada. Como los pies mojado con la boca seca. Asquerosa mezcla. Como el aliento entrecortado. Como un callejón sin luz que acaba en palabra bajo la ligera luz anaranjada. Ella es soledad. Y vacío. Y engaño. Y una vista al fin del mundo. Ella está lejos de todo. Cerca de la nada. Te mira para ya no dejarte escapar. La miras para no volver ya atrás. Ella es palabra establecida. Mentira. Un guión prefijado y aprehendido. Palabras en la memoria. Estatuas grises e iglesias de colores. Te hará sentir como gota de lluvia que recorre una espalda. Fría y especial. Húmeda. Como calle en descenso para más tarde trepar. Resbala. Ella es el todo a través de un cristal. Ella es silencio. Ella es vanidad. Ella es ansia, desesperación, hastío y decepción. Ella será la ocasión perdida.

Ella es la ciudad que te acaba de enamorar sin que esto le importe. Ella es la que te va a abandonar sin consideración. Rápida e indolora. En tu memoria. Ella

Facilísimo

Cuando eres joven siempre piensas que lo malo, dañino, doloroso y por lo que tantas lágrimas estás derramando, es lo peor que te ha pasado en la vida. Lo último, lo peor. En mi suposición lógica, concluyo será, esta cavilación mía, por las pocas vivencias que normalmente un joven ha probado. Este pasado verano, por ejemplo, una traición me pareció lo peor que a mi cuerpo y a mi mente le había sucedido en sus casi 23 años de vida. Después, han ocurrido otros acontecimientos, pues, que lo han sobrepasado. Y como con este, con todo los anteriores. Igual que superaron aquella ruptura, aquel enfado con tu mejor amiga o aquella declaración vana. Te ríes, irónicamente claro, al recordar ese momento que tanto mal te originó. ¿Cómo pude sentir aquellas nauseas por ese algo? Te preguntas en la distancia que el tiempo te proporciona. La cuestión final, y que realmente importa, es la apariencia de que todo va siendo más complicado según vas cumpliendo años. Tu rutina más pesada, tus desamores más dolorosos, tus relaciones personales más enconadas o las personas que conoces más extrañas y complicadas.

A veces, pienso que a quienes queremos son los que más daños nos causan y nos causarán interiormente hasta nuestra muerte. Terminas pensando que quienes te agradan son las peores personas de este mundo. ¿Por qué? Pues, será que quienes no te gustan lo llevan marcado en la frente. Esos seres no serán capaces de alterar tu existencia. En cambio, a los que quieres, te cautivan o tienes cariño, pueden crearte los peores sentimientos que llegarás a vivir. Además de los mejores. Tú, les cedes el alma. Hacen malabares con ella. Algún día un trozo acaba cayendo estrepitosamente al suelo; estallando en mil pedazos. Aprende a ceder a quien no juegue contigo. Fácil ¿no? Y se me dibuja una sonrisa hecha de experiencias “fáciles” ya pasadas. Facilísimo.

La noche de Andrés

Esa noche el hombre se hizo inmortal. El portero se hizo pasador. Las tempranas lágrimas de Adriano atravesaron almas y describieron la realidad de miles de sevillistas. La mil veces repetida unión entre el duende y D12S, única. El coraje de Puerta marcando su penalti, eterno. La garra de Drago, perpetua. Las puntas de los dedos de Palop, imborrables. Esos guantes blancos que paraban balones imposibles. ¿Cómo hiciste aquello, Andrés? Todavía hoy recuerdo esa angustia cuando, con el empate en el marcador, los minutos de la prórroga corrían veloces como Navas por su banda diestra, y para la ronda de penaltis que nos íbamos. Dios mío. No tenía muy seguro que mi pecho en taquicardia aguantara aquello. Mas el destino sevillista nos tenía guardado a un portero con un alma tan inmensa que hasta con ella paró balones pericos. Y nos hizo ganar. Otra vez. Un año y seis días después allí estábamos en un verde césped escoces ganando nuestra segunda copa de la UEFA. Y tras parar, parar y parar, corrió, corrió y corrió. Ya nadie lo paraba a él. Qué grande eres Andrés.

Gracias por darme TANTA GLORIA Y TANTO FÚTBOL. GRACIAS

La España de las Autonomías

Recuerda esta España de las autonomías, del déficit y esas cosas de las que poco entiendo a un casa con una madre negada ante la distribución y organización de sus muchos y alborotados chiquillos.

Está el que quiere irse de casa, pero que mamá le planche, cocine y le dé la paga. Está, también, el que viendo como otros buscan la independencia se pone celosón y también se la piden a mamá Estado. Además están los que sólo saben quejarse del dinero o criticar al resto. En resumen, joder la marrana sin aportar remedio alguno. Ante tal escaparate, la madre de la casa incapaz no llega nunca a tiempo, y ciertamente nadie la espera.

Todo se desmorona, el futuro de la familia en juego y el cielo más negro no se puede ver. Personalmente, me produce pena esta situación pero es cierto que no he conocido más que una España Autonómica de continua división y tan diferentes formas de entender la vida. A pesar de ello y de los muchos defectos que tiene este sistema de constante crispación y riña, no veo solución próxima ni sencilla para que la familia salga adelante. Lo dicho, una pena.

Y mientras tanto papá en Alemania…

Soberanía privada

Atendiendo a que la soberanía reside y pertenece al pueblo y el Estado está al servicio de éste, me pregunto por qué se intenta ajusticiar a ciudadanos de dicho pueblo que revelan secretos estatales que más que ir contra la seguridad plural atenta contra los intereses privados de un gobierno concreto o de sus intereses personales. Las informaciones confidenciales de los Estados deben ser conocidas por sus ciudadanos una vez ese tema esté zanjado. Y más importante aún, los gobiernos de turno no debe olvidar NUNCA que cobran sus sueldos para asistir al pueblo y para una mejor organización, avance y crecimiento de quienes los han votado.

El cachorro

Hace menos de dos años recuerdo estar en clase haciendo el perfil de una joven política. Casi desconocida a nivel nacional y abriéndose camino en el Psoe sevillano y andaluz, los entendidos en política local la definían como la manijera de la calle San Vicente. Hoy, Rubalcaba, líder supuesto socialista, la ha definido con una sola palabra: poderío. Mucho de eso hay que tener para ir arañando, como lo ha hecho ella, hasta llegar a ser para muchos la futura candidata al gobierno de España.

Ruta de salvación perfecta para la regeneración socialista. Se podría decir que casi sin buscarlo, lo encontraron. Susana puede ser la más bonita casualidad socialista. Es la imagen joven, nueva y sincera que se había perdido. Que nadie veía ya y que Díaz ha traído consigo. Nada mejor en política que la imagen, el hacerle creer al pueblo lo que el pueblo quiere creer. Populismo de mismo perro con distinta correa. Esa es Susana Díaz Pacheco. Una inteligentísima estratega curtida con la didáctica de los adalides socialistas andaluces que ha sabido pescar en río revuelto. Encontrar su sitio de privilegio que nadie quería o sabía asumir. Una mujer que ha vivido por y para la política desde su más temprana juventud. No pretendamos que el cachorro muerda el hueso de forma diferente cuando tiene la misma sangre que el perro viejo.

Tu jugar sin un juego

¿Cuán importante es aprender a enamorarse? Saber dar y recibir. Cómo ilusionarse con los hechos y no con las expectativas. En el día a día. En los malos momentos. En las dolorosas historias. En la rutina. ¿De qué sirve para mí tus castillos en el aire, tus besos de un momento, tu roce sin caricia, tu jugar sin un juego? De nada sirve si tu presencia no me llena nada. A mil historias pasadas, mejor sola que mal acompañada.

No voy a enamorarme

Me hablas de amor y pienso en un escudo. Actualmente quien mejor representa ese escudo es un rubio apacible con apariencia de no haber roto un plato en su vida pero que esta temporada ha marcado en el Camp Nou, Santiago Bernabéu y, por último ayer, en el Vicente Calderón. Llegó como quien no quiere la cosa pero hoy tanto afición como equipo no sabrían qué hacer sin él. Un capitán que ha demostrado ya en diversas ocasiones cómo debe comportarse el líder de un equipo dentro y fuera del campo. En el derby por ejemplo. Como para olvidar sus palabras en el túnel de vestuarios antes de jugar contra el eterno rival. O la última, contestándole a una periodista que lo interpelaba sobre su futuro profesional. En pleno Madrid el bueno de Iván dijo que le gustaba jugar en el Sevilla. Antes, ahora y siempre. Y punto final.

Es demasiado perfecto y por eso yo he decidido no enamorarme de él. Sé de la probabilidad de su marcha aunque él guste de jugar con la camiseta de mi equipo. Se irá pronto. Ese pronto quizá sea sinónimo de este verano. Para evitar sufrimientos futuros consecuentes del mercado de fichajes, he decidido que no voy a enamorarme de Iván Rákitic. No lo voy a hacer. Para ello eliminaré de mi cabeza su golazo cruzado en el Villamarín y también la puntilla a la manita. Suprimiré lo bien que le queda la camiseta roja. Y la blanca. Le queda bien hasta el monigote amarillo con tribales, Dios mío. Sé fuerte, elimina. Además debo olvidar su forma magistral de repartir juego, su disposición a aparecer en cualquier posición sobre el césped y sus cojones para defender al equipo. Fuera. Debo obviar lo encantador de su acento sevillano mezclado con su trapajosa lengua croata. Encantador, en serio. Lo único que creo no tener que borrar de mi memoria es el traje platino cegador de su boda. Se lo perdono, es mi Iván. Unido a sus continuas muestras de sevillismo y su habilidad para sacar partido tras partido a su equipo adelante. Creo que me dejo atrás muchas cosas por tachar en mi lista mental de amo a Iván. Sólo dejaré en el recuerdo el 7 a la espalda y la sensación de que nunca me olvidaré de él.

…llego tarde, y hace tiempo me enamoré de mi Iván Rákitic.

Los que merecen la alegría

Hemos aprendido a ver el mundo como un colectivo. No nos importa el individuo. No tenemos en cuenta que detrás de esa forma humana hay sentimientos, unas creencias, un pensamiento, un recorrido de vida… Todos y cada uno somos distintos. Somos pequeñas islas que se distinguen de la isla contigua. Además de perder el respeto individual de la persona, hemos perdido la noción del individuo absorbida por el colectivo. Apreciamos al resto de personas en grupos, en clanes, partidos, equipos o pandillas. Mucho más fácil para nuestro consciente. Así, nuestra cabeza piensa menos. Ya conocemos la ley del mínimo esfuerzo, y la vamos llevar a cabo. Ya ves si la llevamos a cabo.

¿Pero sabéis qué os digo? Así perdemos para nuestra propia existencia el conocer a individuos realmente maravillosos. A personas que aportan y no restan. A seres que pueden enseñarte miles de historias, ofrecerte conversaciones dignas de ser recordadas y que reconfortan el alma. Ese semejante -sí, es igual a ti- puede darte momentos de felicidad, te aportará su apoyo cuando lo necesites y acudirá en tus momentos de flaqueza. Bueno, o no. ¿Quién sabe? Quizá tengas mala suerte, el destino lo quiera o Dios ponga en tu camino a sujetos que no sean tan maravillosos, que simplemente se acerquen a tu persona por alguna pasajera conveniencia. Que porten algunos o muchos de esos defectos que suele incluir el ser humano tales como el egoísmo, el rencor o la mentira. Nadie sabe. Por eso, mi único consejo con esta reflexión que me acabo de sacar de la manga es curtirse como persona, ser de los primeros, de aquellos con los que se quiere conversar y dan alegría. De los que aportan y no restan. Así, lo básico estará en ti. Ya, sólo espero que lo bueno atraiga a lo bueno. Y lo malo se aparte pronto de mí.

En la espalda

Él se acerca a su espalda. Ella está absorta en movimientos de rutina mientras se quita la ropa. Lentamente. De las tareas inhibidas; sólo eso aunque guarden una gran belleza. El lomo desnudo lo atrae. Sus manos se deslizan por los costados y crecen. En menos de una milésima de segundo los poros bullen para recibirlo. Las manos ya tocan unos pechos erizados repletos de fiebre. Él la calienta abrigando su dorso con ansia. Ella torna la cabeza para encontrarse con quien ya sabe la recibirá. Ahí, se topan en una miscelánea de deseo y antojo. Sus bocas medio entornadas no tienen otro remate. Y se tocan los labios. Él ha llegado a su destino. Sus palmas mezclan la piel. Amasa y acaricia a la vez. Ella remata la interrupción del mundo de los vivos y presagia estar bajando al infierno para quemarse sin auxilio. La suelta. El diptongo se hace hiato. Ya. Él Besa su pelo y se aleja. Ella toma su ropa de cama y mantiene la rutina. Pijama, sueño y mañana será otro día. 

¿Quedará alguna palabra que el ser humano no haya pervertido?

El tiempo y las palabras distancian los hechos de la realidad aunque no por ello evitan el dolor que los sentimientos pronuncian. Pueden hacértelo, quizás, llevadero. Te ayudan a filtrar pensamientos. Eres un poco menos vulnerable. Tienes un apoyo allí, no sé donde. Algo intangible que tanto significa. Todo ello si las palabras o el tiempo no son un obstáculo más en tu, ya, más que machacado camino. Quién sabe. Quién sabrá. Nadie.

Existen personas que hablan y hablan y hablan. No pueden parar. Para ellos es forma de vida como para mí es sentirme chiquita. Pues algo así. Les gusta hablar de todo y todos. Repasan hasta el último detalle. Y lo mejor, en algún momento de su vida recibieron una tarjeta vip que les hace acreedores de la ventaja del derecho divino a ser escuchados. O más bien oídos. Bueno, tú aceptas dicho pase vip. Allí estás hasta que ya no recuerdas cuando dejaste de hacerlo y comenzaste a dejarte volar sobre alguna banalidad que tu mente busca en forma de salvavidas rojo de playa. Sí, esos sólo vistos en las series americanas de silicona y carreras por la arena. Cuando despiertas de tu letargo de sobreviviente sientes una pesada culpa. Por tu mente pasa un “Joder, no he escuchado nada de lo que ha estado diciendo”; por tu boca un “Sí, sí, es verdad” para nada convincente y acompañado de un movimiento vertical de cabeza. Y hasta la próxima gran aventura de tu conocido/amigo en forma de palabras vacías. La otra parte del hemisferio terrestre se compone de quienes utilizan el desatascador del baño para brindar al mundo de los vivientes palabras con sentimiento. Les cuesta. Nos cuesta muchísimo. A diferencia de los very important person, lo más común que pensamos es un “No les importa una mierda lo que estoy pensando o lo que me está pasando”. Normalmente equivocado, pero totalmente asentado en nuestra consciencia. ¿Un fallo? Quizás. Algunos dicen que mejor parecer tonto que no abrir la boca y certificarlo. Nos quedaremos con la duda de si esas palabras merecían el rato de escucha. Ah, se suma que normalmente aparece un vip para cortar y zanjar el mínimo monólogo al país de Nunca Jamás. Catapún. Adiós. Ohhh también hay tiempo para el feedback. Pedir una ayuda. Normalmente desesperada. Al aceptar versión exterior y dejar entrar en ti otras perspectivas ajenas, no por ello acertadas, claro, dejas escapar tu realidad desde los adentros. ¿Qué cosa más complicada, verdad? Pues sí, lo hacemos. Y normal y casualmente este intercambio de pareceres nos cambia. Nos hace ver las cositas que nos arrebatan la salud mental de forma distinta. Mejor o peor, pero frecuentemente cambian.

Al fin y al cabo, PALABRAS. Y hoy tengo la triste sensación de que nos las estamos cargando. Les estamos arrebatando su valor. Amor, por ejemplo -Já, he elegido una complicada ¡eh!- ¿Quién podría definirme la palabra amor? No quiero a ningún académico de la RAE, deseo que me teoricen un poquito sobre qué significa actualmente el amor para la sociedad. ¿Y futuro? ¿Esperanza? ¿Nobleza? ¿Honestidad? ¿Hijolagranputa? Yo apuesto a que tergiversamos tanto que desposeemos a las palabras de su significado. Si el lenguaje es la forma humana de comunicarnos, hacernos entender y comprender al prójimo, ¿por qué tenemos una acepción personal y personalizada para cada vocablo? Me veo a lo 1984, inventando mi propio lenguaje. A los sin nombre que manejan hilos esto les encanta. Llevan años de manipulación a través de las palabras. Una manipulación más que consentida. La aceptamos y practicamos alegremente. Otro ejemplo que me gusta. Paz. Ya no aspiramos a ella ni de forma escrita. Qué guay todo ¿verdad? Ya no más o lo siguiente que escriba irá directo a la destrucción de la humanidad con tanto positivismo incrustado.

Sin palabras y sin tiempo para evadirnos de este mundo al que le encanta putearnos todo será mucho menos llevadero. Y hasta aquí mi reflexión del día.

Morir será una gran aventura

Da miedo. Todavía no, una vez más. Aún no estoy preparado. Tiempo, dame unos minutos más. Da demasiado miedo. El cuerpo se me encoje, el estómago me centrifuga y la mente pierde el control creando irrealidades que me harían pensar tener problemas mentales bastantes serios. Cálmate. Esto ya lo has hecho en otras ocasiones, pero no. Todo es nuevo siempre. Cada lunes es diferente. No permitas que te ciegue. Puedes hacerlo. Hazlo. El tiempo nunca fue gran amigo del hombre y no me concede esos segundos añorados. Te obliga a hacerlo. Te empuja ante la realidad.

Hoy leí una inmensa verdad a mi parecer: Las personas, como los trenes, sólo pasan una vez en la vida; en sus matices, podemos pensar que tenemos personas que nos han ofrecido varias oportunidades. Mi escaso proceder en la vida me chiva que si ese tren pasó, lo dejaste partir y el milagro se produjo con un segundo tren, el destino no será muy afortunado. Ni tampoco correcto. No pasa nada. Otra oportunidad llegará. Mi consejo: no malgastes tus días en la infelicidad que más tarde maldecirás. No subas a ese segundo tren. No tomes un destino al que no estas destinado. Busca, lucha y elige tu primer tren. Ese tren que te hará morir diciendo que el camino ha merecido la pena. Que morir será una gran aventura.

Ahora sólo me queda aplicarlo.

Mi elección

Decidí hace tiempo cuál sería mi camino. La forma en que me gustaría vivir la vida. El modelo. Los valores. O Qué no debía dejar de hacer nunca. Llamadlo como más gustéis. Fui consciente que no podía negarme a mí misma, aunque fuera más complicado que dejar de lado todo. Ser egoísta. Centrarme en mí, en mis pensamientos, en mis actos, en mi entorno, en quiénes y qué me rodea. Es decir, eliminar muchísimos más aspectos de los que, a priori, me incumbían.

No podía, ni sé hacerlo.

¿A qué me refiero con esto?

Aludo que prefiero una vida complicada. Un discurrir ocupado en entender. Leyendo. Comprendiendo. Sumando. Aprendiendo. Me apetece recordar que no somos objetos. Tú y yo, a disgusto de demasiados, somos sujetos sin ranura para tarjetas de memoria; quiero decir, no tenemos fin. No poseemos un tope. Somos susceptibles al infinito. No nos completaremos nunca. Vivir 10 vidas podría ser maravilloso si la madre naturaleza y tu ingenio te lo permitieran. Cuántos millones de aventuras te quedan por descubrir y no lo harás nunca. Al menos que tú recuerdes. Es enrevesado, lo sé. Pero, ¿tienes algo mejor por hacer? Piénsalo. Alguien, supongo, me cuestionaría en qué mejora mi existencia conociendo lo ocurrido hace años en una plaza china donde mataban a personas por pedir libertad. O por qué me gusta saber el nombre de la capital de Mongolia. Cómo se llama un escritor norteamericano de la década de los 70. A saber, millones. Mi respuesta será: “Nada, no me sirve de nada.” Sólo deseo algo más que convertirme en contadora de días aplastada por la cegadora y aplastante rutina.

Mi elección: La de sentir culpabilidad ante el dolor de otros a pesar de estar totalmente desvinculada de la causa y sus causantes. Elegí ser como soy e intentar diariamente crear con las palabras. Construir ideas en tu cabeza, además de ser honesta con mis construcciones. Ser responsable de lo que digo, lo que expongo, lo que escribo y dispongo. Sé que todo esto me traerá más tristeza que alegría. De las pocos aspectos seguros que tengo, pero es mi elección y no rehusaré de ella.

Aún me queda mucho por…conocer. Dar. Bailar. Equivocarme. Descubrir. Viajar. Besar. Arriesgarme. Fotografiar. Gritar. Caminar. Ir donde nadie creía que iría. Sentir. Llorar. Escribir. Gemir. Hacer. Lamer. Volar. Cantar. Amar. Ayudar. Vivir.

Los sentidos de la Roja

Patio de los Arrayanes

“Abrid los ojos y ved” sería la traducción actual del nombre de Comares que bautiza a este Patio. De las estancias más destacadas de la ciudad Palatina con su gran alberca central.

La Roja, así llamada por el color de la tierra de la colina donde se ubica, la sabika, puede ser técnicamente definida como el conjunto hispano-musulman más antiguo y mejor conservado del mundo o como el monumento español más visitado, por delante de otros como el Museo del Prado o La Sagrada Familia, con más de 2 millones de visitas en 2012. Visual y estéticamente, el magnetismo que desprenden los rincones de salones, patios, arcos, cúpulas, techos o fachadas llega a todos y es como mejor puede pormenorizarse. Desde niños con la inocencia del desconocimiento que quedan sorprendidos por la magnitud que presumen les rodea, a adultos sabedores de la trascendencia de cada escondrijo de la ciudad palatina granadina. Para comprender la Alhambra tal y cómo era debemos eliminar la lógica occidental que pervive en nuestras mentes.

¿Pero entendería esta cultura andalusí que estaba realizando arte con la construcción de la Alhambra? Con tres bases principales intentaremos trasmitirle la condición de “única” de la Alhambra. A partir de la luz y sus increíbles vistas, podría decirse que “La construyeron mirando hacia fuera”. Un ejemplo de ello son sus miradores, ya que apreciaban mucho lo que les rodeaba, y por ello las continuas aberturas hacia el exterior. También son el agua y su regalo al oído otra de las formas de transmitir la esencia y paz de este conjunto contruido entre los siglos XIII y XV. Y por último, será el tacto y su indiosincracia del ahora monumento que fue residencia para reyes y sus harenes el que nos trasmita, una maravilla, creada para ser vivida y no visitada, llamada Alhambra. 

inscripciones

Alabanzas a Alá, al Emir o fragmentos del Corán es lo que podemos leer en ese libro abierto que son las paredes de la Alhambra. Estos relieves también portan versos de poetas como Ibn Zamrak e Ibn al-Jatib.

Patio de los leones

Doce son los leones, que junto a la taza, conforman la fuente. En parejas, se distinguen por: nariz, boca, melena y cola. Reciben la llegada de cuatro canalizaciones que aluden a los cuatro ríos del paraíso. Ésto certifica al Patio de los Leones como imagen del paraíso, un jardín rodeado de muros.

Salón de embajadores

Salón de los Embajadores. Esta amplia sala rectangular está rodeada por nueve ventanas que proporcionan la luz a la tenue estancia. Los sultanes jugaban con esa luz, sentándose de espaldas a ella y así deslumbrando a sus invitados.

Arco lobulado

Son repetidos sus miradores, ventanas o arcos que enmarcan de una manera bellísima la ciudad de Granada. Poco les importaba lo que de ellos se pensara, y sus fachadas exteriores, austeras y muy diferentes al interior, es buena muestra de ello.

inscripciones

“Sabrás mi ser si mi hermosura miras” Puede ser que todo sobre la Alhambra esté dicho con este verso de Ibn Zamrak inscrito en sus paredes. Lo más importante es que el verso es pronunciado por la Alhambra. La Alhambra habla.

arco lobulado

No hay arco más identificativo para la arquitectura árabe que el lobulado, como el de la imagen. Los palacios nazaríes están repletos de falsos arcos, sin funciones estructurales sino decorativas. Yeso y madera son sus materiales.

Patio de los Leones

Patio de los Leones. Quizá el más laureado de sus patios, y quizá también uno de los lugares más mágicos que se pueda visitar. Lleva la simetría a su máxima expresión, destacando por sus paños calados que sirve de unión entre columnas, además de sus finos y cilindros fustes.

reflejos

En su mentalidad nómada y temporal, heredada de su vida en el desierto donde nada es perpetuo, se destruían palacios enteros a la llegada de un nuevo rey para así, reconstruirlo al nuevo gusto. En su pensamiento seguro que no estaba que dichas estancias llegaran hasta nuestros días.

canalizaciones

Quienes construyeran la Alhambra también crearon un sistema hidrográfico y de surtimiento de aguas impresionante para el siglo XII gracias al cercano río Darro. Las canalizaciones rodean y atraviesan toda la fortificación, llevando el agua a cada rincón. El agua era un elemento con muchos significados para ellos: simbólico, religioso y tranquilizador.

Alcazaba

“Concebida para la felicidad”. En un contexto de conflicto, guerras y luchas entre religiones, quienes vivieran en la Alhambra consiguieron un lugar donde albergar su felicidad, donde pasar sus días entre la naturaleza que les rodeaba y a la misma vez desarrollarse en un espacio único, a la par de tranquilo y mágico. La Alcazaba era la fortificación que los protegía de insurgencias exteriores.

canalizaciones de El Patio de los Leones

Cuatro son los arroyos que nacen de las salas que rodean a la Fuente de los Leones simbolizando los cuatro ríos del paraíso. Como en toda la Alhambra, el agua tiene un significado especial por la paz que desprende ese sonido del continuo discurrir.

Reflejos

Reflejos de la Alhambra. Las albercas que muchas fachadas tienen posadas a sus pies tienen una intención. Ésta es, además de aportar el frescor a la estancia, jugar con los reflejos. La mística y espiritualidad que desprenden estos lugares son únicos en el Mundo.

Jardines

Los jardines del Generalife. Son un lugar apartado de los Palacios Nazaríes. Lugar para el descanso, la meditación y el paseo. Construidos como Villa Rural, tienen el agua como centro. Su soniquete mientras andas a su alrededor es traducido en paz y tranquilidad para el paseante.

El Partal

El Partal. La proporción áurea ha sido utilizada por artistas en incontables obras de arte. La Alhambra está repleta de ella. Esta proporción hace creaciones perfectas para el ojo humano, dotándolas de una magia especial.

Sierra Nevada

Utilizaban la naturaleza que les rodeaba. Vivían jornadas de cacería, cultivaban los campos y comerciaban con la seda. La vida de la corte del sultanato no se ceñía a los muros de la Alhambra.

El país del mínimo esfuerzo

Hijos de la LOGSE, el sistema educativo español ya no es lo que era. Ahora cursaréis vuestra carrera universitaria, vuestro curso formativo o simplemente estaréis en paro sin siquiera el graduado escolar. En éste, nuestro país, todo puede ser posible.

Hoy ya no disfrutamos esa ley educativa con la que las comunidades autónomas regían a su libre albedrío, pero somos el resultado de ella. Los niños de los noventa hemos disfrutado de planes de estudios vagos, y como el ser humano se acaba convirtiendo en lo que ve, pues aquí tenemos el fruto. Unas generaciones que han aprendido la ley del mínimo esfuerzo. La ley del cinco me vale. La ley de cómo se aprueba el examen porque yo mañana me olvido de lo que haya estudiado. Las gracias a los gobiernos de turno que han elegido politizar la educación pública, rebajar el nivel, evitar la excelencia en los estudios y desearle a España una educación mediocre y de memorieta.

Un lugar, Triana

Desarmando tópicos

Por Carmen María Jiménez Domínguez

Los pueblos siempre han estado definidos por tópicos. Más o menos profundos. Pero a cada clan, relacionado con un trozo de tierra en este planeta, se le asocia con un estilo. Cómo ver, sentir, ejecutar y entender la vida. Cada poblamiento destaca por un motivo. Eso sí. Hay lugares que destacan más que otros. Existen civilizaciones en nuestra Tierra que por su origen, por el lugar en el que se asientan, por sus propios ciudadanos o por la importancia que la historia ha decidido darles, tienen por sí mismos un halo especial, una leyenda única y miles de singulares mitos que los tipifican. Uno de esos pueblos llenos de tópicos es Triana. Hasta se podría decir que este barrio sevillano, que para muchos es más que un barrio, está compuesto en su totalidad de manidas percepciones que lo caracterizan y lo hacen famoso en el mundo entero. Me atrevo a asegurar que Triana es el lugar del mundo con más tópicos. La esencia está en descubrir si estas ideas tan arraigadas al nombre de Triana son realmente fundadas o, por el contrario, creadas por el imaginario popular.

De cualquier manera, el prototipo que dibujamos en nuestra mente cada vez que pensamos en Triana no se puede diluir fácilmente. Sí, es cierto que cada tópico tiene un origen tangible y real que más tarde es tergiversado y distorsionado. Uno de mis fines con este reportaje es mostrar el origen, sustancia, desarrollo y verdad de esos tópicos que Triana tiene inscritos en su entidad.

El principio preferible para desentrañar los secretos de Triana está en los orígenes de su fundación. Son muchos los intelectuales que se han pronunciado sobre el germen primero de lo que hoy conocemos como Triana pero existen discrepancias. Su ubicación frente al río Guadalquivir convierte a ese lugar en ideal para que, hace unos nueve siglos, los fenicios allí se asentaran. Ya en época de Híspalis durante el mayor esplendor romano y hacia el siglo I con la estancia musulmana en Al-Ándalus se tiene constancia de asentamientos y vida continuada al otro lado del Río. Este primitivo arrabal desordenado en su planteamiento urbanístico, debido a su improvisada construcción, acogía a las clases trabajadoras y menos pudientes de la creciente ciudad. Y aunque existen evidencias de que este asentamiento a extramuros tuvo consideración de pueblo autóctono, la historia de Triana está sujeta y unida sólidamente a la de Sevilla.

La alegre 

Es singular Triana por su alegría, entusiasmo, algazara y gozo. Esto se lo debe a las gentes que poblaron esta barriada y que dejaron para trianeros y foráneos perenne esta representación festiva. Deambulando por sus calles se trasmite un “algo” misterioso, extraño y peculiar, no sabría bien cómo expresarlo, que te avisa de que estás en Triana. Intentando descifrar de dónde proviene esa alegría trianera descubro que antes Triana estaba dividida en dos cavas: la cava de los gitanos y la cava de los civiles. En la primera de ellas, como su propio nombre indica, residían en su mayoría personas de etnia gitana entre lo que hoy conocemos como Pagés del Corro y Calle Betis; en la segunda, estaría el cuartel de la Guardia Civil, de ahí su denominación. Adentrándonos más en la cava de los gitanos conocemos cómo este pueblo trashumante habitó en Triana desde muy antiguo, sin situar exactamente en el tiempo su llegada.

Está fielmente ligada la cronología gitana con este barrio. Muchos son los corrales de vecinos que ocupaban en Triana. Primordialmente en la parte sur de ésta consta que hacia 1783 residía allí la mitad de población gitana de Sevilla. Era un punto clave en Andalucía para este pueblo. El talante gitano ha quedado fundido en la personalidad trianera tal como los herreros gitanos que se ganaban la vida allá por el siglo XVIII forjaban los metales, siendo mayoría en este oficio. Su idiosincrasia alegre y jovial, sus fiestas llenas de cante y baile, y su carácter cañí ha calado en Triana definitivamente.

El viajero y biblista inglés George Borrow, en la primera mitad del siglo XIX, en su libro Los Zincali, afirmaba «desde tiempo inmemorial el barrio de Triana, en Sevilla, lleva fama de ser morada predilecta de los gitanos, y en nuestros días abundan allí más que en ninguna otra ciudad de España…». Finalmente, la Cava gitana fue expulsada por presiones inmobiliarias en la década de 1970.

Hoy en día, los cantes y bailes que se daban en esos corrales de vecinos se siguen sucediendo en Triana, eso sí, con un fin más turístico y concertado que desenvuelto y espontáneo como se daban antaño. Los atributos inmutables son los de color moreno, ojos negros, almendrados y rasgados, labios gruesos, pelo recio y oscuro y mirada profunda. Prototipo de moza gitana durante la época romántica. Este molde, encarnado en la leyenda de Carmen la Cigarrera, se ha extendido a la mujer trianera y sevillana, y por extensión a la fémina andaluza.

La flamenca  

Dijo Antonio Gala «Por lo que el flamenco nos estremece a quienes nos estremece es precisamente por lo que no acabamos de entender». Y puede que tenga razón. El flamenco es como una fuente de vida a la que debes acercarte y empaparte; y que cada uno saque sus propios sentimientos de lo vivido. Si analizamos y aceptamos la historia del flamenco, nos vamos a encontrar de lleno con Triana como protagonista desde el inicio con dos «palos» básicos como son la Toná y la Seguiriya. También aportó al respecto el escritor Fernando Quiñones «En cuanto a la antigüedad de los cantes, la primera de las ciudades sería Sevilla, y más concretamente, su barrio de Triana, de donde provienen los primeros estilos plenamente flamencos que se tengan conocimiento». Haciendo una correlación con el mundo islámico, Triana es la Meca del flamenco. Un centro neurálgico para este arte gitano y andaluz.

El cante tuvo que irse gestando en el seno de las casas comunales, en los hacinados corrales y círculos intimistas de aquellos habitantes que poblaban el arrabal. De Triana surgen nombre básicos para el Flamenco como El Platea o Francisco Ortega «El Fillo». El primero posiblemente gaditano pero desarrollando su obra en el barrio trianero y el segundo puede considerarse como el cantaor de más importancia de la historia por el legado que transmitió y que ha servido para ir formando a lo largo de distintas centurias, el gran árbol del Flamenco.

Vemos cómo hasta para dar su Arte, sin nada a cambio, ha sido Triana generosa tal como refirió Camilo José Cela en su visita por el barrio, al referir que «Allí hacen la caridad del cante a quien sabían que no había de pagarles porque no podía, contentándose solamente con la fe de ser escuchados». Se pone de manifiesto con estas palabras que los cantaores trianeros, en su gran mayoría esos gitanos fragüeros mencionados, sólo cantaban para propio deleite. De ahí que pocos se hicieran profesionales a lo largo de la historia. Gracias a aquel génesis que nadie puede descifrar, a aquellos sones que brotaron, el cante se ha podido situar globalmente siendo Triana su eje principal. La riqueza de este pueblo que, sin pretenderlo, estaba destinado a ser la cuna del cante grande.

La conciencia no me permite hablar de música y no referir otras realidades que si bien más actuales también han marcado y forman parte de la particularidad de Triana que hoy el visitante se encontrará. Hablar de Triana es hablar de rock andaluz, aunque parezca mentira esta muda de tercio tras relatar tanto sobre el flamenco. Triana fue un grupo de la década de los 70 que cambió la forma de entender el rock en Andalucía. Revolucionario para la juventud de la época, su propósito inicial fue fundir el flamenco con el rock progresivo. Otra forma de divulgar el nombre de Triana y de renovar su perfil.

La del Puente y el Río  

Al principio de los días el río, a su paso por Sevilla, se dividía en tres brazos. Puede que ahí esté uno de los orígenes etimológicos de Triana. Descomponiendo el vocablo en términos lingüísticos nos queda el numeral latino “tri” y la voz aria “ana”, la cual significa río. Con este detalle etimológico compruebo la importancia que desde la creación de Triana ha conllevado el río. Ese Río fronterizo que las separa. El Betis es el más fuerte nexo de unión entre ambas. Triana y Sevilla. Sevilla y Triana.

El río Guadalquivir, como casi todo en Triana, posee una doble visión. La buena y la mala. La aportación negativa del Río fueron las inundaciones que hasta 1853, fecha de la última arriada, se producían por las lluvias y posterior subida del Río llenando de agua Triana. Nos cuenta Vicente Acosta en su libro Triana cómo en distintas salidas del río por las calles navegaban los barcos y muchas casas se derruían perdiéndose media Triana. No obstante, y como ya he dicho anteriormente, el Río tiene un lado bueno. El Guadalquivir les ha dado oficio y profesión a muchas personas. En primer lugar, la Vega que baña el Río da fertilidad a las tierras próximas y permite cultivar en cantidad naranjas, melones o melocotones, y toda clase de frutas y legumbres, suministrando a Triana y Sevilla con las numerosas huertas de las riberas del Guadalquivir. Por añadido, otra profesión asociada a Triana y a su Río es la de marinero. Término que la ha definido popularmente. La marinera, que con el auge del descubrimiento de las Indias fue puerto clave en España. En resumidas cuentas, el río para los trianeros es muerte y vida. Es hambre y sustento. Es llanto y alegría.

Sin embargo, si el río las separa, el puente las une. Los treinta y seis círculos y tres arcos de madera e hierro se constituyen como símbolo universal de Triana. Comenzó a levantarse por los franceses Gustavo Steinacher y Ferdinand Bernabet en 1845 ante la precariedad del almohade puente de barcas. Se inauguró el 31 de enero de 1852 imponiéndole el nombre de Isabel II, siendo ésta reina de España en ese año. A pesar de ello, todo el mundo lo nombra y conoce como puente Triana. A la entrada de Triana por dicho puente se encuentra la pequeña capilla del Carmen, conocida coloquialmente como «El Mechero» y construida por el arquitecto regionalista Aníbal González. En ella se encuentran imágenes del anterior puente de barcas que durante tanto tiempo sirvió como única unión física entre Sevilla y Triana.

La cristiana  

Es Triana una dicotomía en todos sus aspectos. En la pasión, representación y vivencia de la muerte de Jesús, Triana alza esa dicotomía a su máximo exponente. El dolor por la muerte se expresa con música. Se baña de Esperanza cada madrugada de Jueves Santo, recibiendo a la Dolorosa entre pétalos de rosa y el gozo del gentío. Es la tristeza trasmitida con alegría. Por eso, en Triana cada día de esa Semana Mayor se enciende La Estrella como purificación; se anticipa el gozo de la Resurrección. Se viste de blanco, como los ríos claros de nazarenos de la cofradía de San Gonzalo cruzando el Puente hacia Sevilla. De blanco puro. Es como un milagro de fe que Triana renueva cada primavera en sus templos, en sus calles y en su gente.  La Semana Santa de Triana en su expresión interna, en su vivencia propia es patrimonio exclusivo y particular de un barrio que vive los misterios profundos de su fe como vive todo lo demás. Sentimiento único con el que los trianeros acompañan, sienten y celebran todos y cada uno de los acontecimientos de su vida.

Nos instruye el profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla Jesús M. Palomero Páramo que son cuatro las arcaicas hermandades trianeras que, tras su germen en los vetustos gremios y tras diversas fusiones entre ellas, realizan estación de penitencia a la grandiosa Catedral. Partiendo de la Capilla de la Estrella en la calle San Jacinto, Nuestra Señora de La Estrella, «La Valiente» y la sedente escultura del Señor de las Penas; desde la Capilla de los Mareantes en la calle Pureza, Nuestra Señora de la Esperanza, «La guapa de Triana», y el Señor de las Tres Caídas junto al majestuoso caballo de su paso de misterio; de la Parroquia de La O en la calle Castilla, Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la O; y por último desde la Basílica menor de la misma nomenclatura a la escultura que alberga, el Cristo de la Expiración, más conocido como «El Cachorro» y la Virgen del Patrocinio.

Me centraré en primera instancia en sus templos, y en particular en el más veterano de ellos. Templo que cuando el puente de balsas unía Triana y Sevilla recibía a sus cofradías en estación de penitencia. Me refiero a la Real Iglesia de Santa Ana. La parroquia de Santa Ana está enclavada en la zona norte del antiguo Barrio, entre las calles Vázquez de Leca, Pureza, Bernardo Guerra y Pelay Correa. Erigida en el siglo XIII por Alfonso X El Sabio gracias a la curación de una enfermedad en los ojos de éste mediante un milagro de Santa Ana. De estilo gótico, en 2010 se restauró su retablo quedando como originalmente fue construido. Su torre mudéjar y ella están consideradas Bien de Interés Cultural por el Patrimonio Histórico de España. Lugar céntrico de Triana, donde el devoto encuentra el lugar de consuelo a sus rezos, sus imágenes siguen procesionando en andas y el foráneo encuentra un remanso de historia, arquitectura y paz.

La torera 

Juan Belmonte da la espalda a Triana y mira Sevilla como quién desafía al toro. Con su pecho enmarca al símbolo sevillano por excelencia, la Giralda. Ese monumento que cito pueden apreciarlo en la plaza del Altozano, espacio primero que divisamos cuando nos aproximamos desde Sevilla a través del Puente. La estatua recuerda, cómo nos contagia el escritor sevillano Antonio Burgos en su página El RedCuadro, a un Belmonte juvenil, traído a hombros de La Maestranza por el Puente desde la vecina orilla hasta su casa en el corral de vecinos de la calle Castilla. O un Belmonte niño toreando en el Altozano. La figura del matador de toros que nos contara el periodista Manuel Chaves Nogales, y que ha marcado a la Triana taurina.

Es ejemplo Belmonte del hecho de que nacer en una u otra orilla no marca nuestra manera de ser. Nadie duda de las dotes taurinas que tuvo este sevillano nacido en la calle Feria, entre la Basílica de la Macarena y la Alameda de Hércules, que impuso sus formas y modos de interpretar y de hacer el toreo.Belmonte revolucionó la lidia, en él se apoya toda la tauromaquia que hoy se ejecuta. No cabe duda que era consciente de lo que hacía. No se trataba de un lunático o un irresponsable, como algunos creían. En La música callada del toreo dice José Bergamín «A parte de las cuestiones técnicas, lo más importante para la lidia, sea cuales sean los términos en que ésta se plantee, es el acento personal que en ella pone el lidiador. Es decir, el estilo. El estilo es también toreo. Se torea como se es. Esto es lo importante: que la íntima emoción traspase el juego de la lidia […] que el hombre sienta cada vez que el ejercicio de su arte, el suyo peculiar, por ínfimo o humilde que sea, le hace sentir el aletazo de Divinidad».

Muchos han sido los toreros que desde antaño hasta la actualidad han salido de las casas de Triana. Por ello podemos considerarla como al igual lo hemos hecho con el flamenco como cuna del arte de la lidia. Porque como decía Bergamín el toreo es estilo propio y desde Triana ese estilo se tiene a raudales.

La alfarera

Nombrar Triana es nombrar la cerámica. Es una marca reconocida en España y el mundo. Es tal la importancia que la cerámica y azulejos aportan a la identidad trianera que es parte de la vida diaria. Tanto en calles como hogares, el visitante puede apreciar la esencia alfarera que el oficio ha dejado en el barrio. Si pasean por la calle Pureza, acercándose a la Capilla de los Marineros verán en sus blancas paredes azulejos a la Virgen de Nuestra Señora de la Esperanza o al Santísimo Cristo de las Tres Caídas. Incluso, si continúan por esa misma alargada calle son muchos otros los modelos de loza trianera que encontrarán en balcones de casas particulares o esquinas. También en el comienzo de la calle Castilla, en su intersección con San Jacinto, existe un monumento recubierto de placas de cerámica con oraciones relacionadas con el barrio. A lo largo de Triana, tanto en su zona antigua como en su zona más contemporánea encontrarán ejemplos de alfarería.

No obstante, en mi afán por conocer la causa y el origen alfarero y cerámico de Triana me cuestiono: ¿por qué Triana y no la Alfalfa, San Lorenzo, la Alameda o cualquier otra zona de Sevilla? Como en anteriores ocasiones tenemos que volver atrás en el tiempo y saber que el trabajo de la alfarería, con el consecuente humo del oficio, se arrastraba a la periferia de las ciudades. De ahí que Triana contara con más de la mayoría de alfareros de la ciudad de Sevilla. Además, de nuevo el Río es protagonista, por su limitación, Triana era lugar ideal para la llegada de materias primas y salida de los productos ya manufacturados. Asimismo, la baja densidad de población en las casas de Triana ayudaba a crear talleres en los patios traseros de los corrales.

En Triana han residido los más importantes ceramistas de nuestra historia. Sus hornos han creado azulejos para los Reales Alcázares en época de los Reyes Católicos, para Carlos V, cuando éste quiso reformar los revestimientos de la Sala Mexuar en la Alhambra de Granada o para el frontal del altar de la Adoración de los Reyes Magos en una capilla de la Mezquita de Córdoba. Sin embargo, las colecciones cerámicas de nuestros museos sevillanos se encuentran en una situación bastante deficiente, según nos comenta el Profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, Alfonso Pleguezuelo. La posible solución a esta dejadez con la cerámica trianera sería la creación de un Museo de la Cerámica de Triana, y así poder organizar una exposición permanente valorando su nivel cultural, artístico, estético e histórico. En este ámbito, Triana puede enorgullecerse como ningún otro barrio de Sevilla por poseer una historiografía propia que no debe perderse en la apatía y abandono de su legado.

La Contemporánea

Dejo atrás la literatura del siglo XVI de picaresca y ladronzuelos a la que se refería Miguel de Cervantes en su Rinconete y Cortadillo o la mala fama de los viajeros románticos ingleses y franceses como George Borrow que aseguraba encontrar en Triana a lo más indigno de la población y a abundantes gitanos, con todo el desprecio en sus palabras. Esa postal rancia del Siglo de Oro de gente de mal vivir. Elijo a la Triana contemporánea, una miscelánea de tradición y modernidad. Prefiero la representación de un pueblo que ha desempeñado las labores más duras como el barro, la fragua, los muelles o la pesca. Me inclino por esa Triana capaz de lo imposible. Crear en el núcleo de un tradicional barrio andaluz y lleno de viviendas, aviones como El Saeta. Contar con una factoría que tendría a uno de los ingenieros alemanes más laureados del mundo. Ser, también, la industria de la peligrosa fabricación de pólvora abasteciendo a toda la Armada española. O la trabajadora del jabón en inhumanas condiciones. La Triana que salvaguarda a Sevilla.

Comprobé que todo tópico tiene un principio, y Triana, con los suyos, no iba a ser menos: el cante y baile gitano de las Cavas, el toreo de Juan Belmonte, la poesía de Alberto Lista o la pasión religiosa de los devotos de Santa Ana. Si sólo quedas con una idea de Triana, te quedarás a las puertas del barrio. A pesar de ello, los términos, palabras e imágenes de Triana se tergiversan y dan como resultado los tópicos que nos dibujan sobre ella. Triana es un lugar especial en el mundo. Un lugar donde las lágrimas son llevadas con alegría; y las alegrías llevadas con lágrimas. Un lugar que actualmente ha desmantelado sus industrias y perdido en casi su totalidad su carácter pueblerino y marinero. Un lugar donde existen personas trabajadoras, sabias, nobles y repletas de arte. Un lugar enmarañado de mitos y leyendas. Un lugar, TRIANA.

Texto: Creación propia para la asignatura Periodismo de Viajes en el curso 2012/13

¿Abulia?

Jesús tiene veintidós años y es maestro. Tras dos años desempleado, con las típicas clases de inglés a las que los españoles siempre recurren en épocas vacías, abandona España para buscarse el sustento más allá de sus fronteras. En este caso, las islas británicas son su destino, y un puesto de ayudante de cocina será su labor. También está Antonia, diplomada en trabajo social y con un máster a sus espaldas. Sí, cualificada y capaz, todo eso que exigían.  Al igual que Jesús, se ha planteado salir del país para buscar algo que no encuentra en el suyo, un trabajo digno. Actualmente estudia unas oposiciones, aunque esas sean para  trabajar en Canarias, a más de mil kilómetros de su lugar de residencia.

El caso de Jesús o Antonia se repite, y no pocas veces. Y a diferencia de los motivos que espetaba la secretaria de inmigración, Marina del Corral, los jóvenes españoles no tiene un carácter aventurero mayor al resto. El impulso es buscar un trabajo, no la aventura. La simple explicación es que en España no pueden cubrir uno de sus derechos fundamentales, trabajar. Pregunten ustedes mismos a jóvenes menores de 25 años de su alrededor y cuestiónenles por su futuro. En el 90%,  las palabras más repetidas serán crisis, paro y extranjero. Además, si ya leen la prensa y examinan datos y porcentajes comenzarán a ver como la juventud hoy en día no lo tiene nada fácil para salir adelante. Y ya por último, cuando se crucen con la estadística de que más de la mitad de ellos están en paro, entenderán el impulso aventurero del que hablaba Marina del Corral.

A pesar de todo esto, nuestra sociedad seguirá albergando sujetos que afirman que la juventud española no desea trabajar, no quiere dejar el nido o no es capaz. Desde las instituciones europeas parece que al fin se han percatado del problema que supone ese alto porcentaje de inexpertos y novatos sin conseguir ocupación. Quieren que los países miembros ofrezcan trabajo y prácticas de forma obligada. Desconocemos la aceptación de dicha medida, pero esa impregnada abulia que le atribuyen a la nueva generación, está mucho más extendida entre los movimientos políticos salvadores de nuestro futuro.