Mi elección

Decidí hace tiempo cuál sería mi camino. La forma en que me gustaría vivir la vida. El modelo. Los valores. O Qué no debía dejar de hacer nunca. Llamadlo como más gustéis. Fui consciente que no podía negarme a mí misma, aunque fuera más complicado que dejar de lado todo. Ser egoísta. Centrarme en mí, en mis pensamientos, en mis actos, en mi entorno, en quiénes y qué me rodea. Es decir, eliminar muchísimos más aspectos de los que, a priori, me incumbían.

No podía, ni sé hacerlo.

¿A qué me refiero con esto?

Aludo que prefiero una vida complicada. Un discurrir ocupado en entender. Leyendo. Comprendiendo. Sumando. Aprendiendo. Me apetece recordar que no somos objetos. Tú y yo, a disgusto de demasiados, somos sujetos sin ranura para tarjetas de memoria; quiero decir, no tenemos fin. No poseemos un tope. Somos susceptibles al infinito. No nos completaremos nunca. Vivir 10 vidas podría ser maravilloso si la madre naturaleza y tu ingenio te lo permitieran. Cuántos millones de aventuras te quedan por descubrir y no lo harás nunca. Al menos que tú recuerdes. Es enrevesado, lo sé. Pero, ¿tienes algo mejor por hacer? Piénsalo. Alguien, supongo, me cuestionaría en qué mejora mi existencia conociendo lo ocurrido hace años en una plaza china donde mataban a personas por pedir libertad. O por qué me gusta saber el nombre de la capital de Mongolia. Cómo se llama un escritor norteamericano de la década de los 70. A saber, millones. Mi respuesta será: “Nada, no me sirve de nada.” Sólo deseo algo más que convertirme en contadora de días aplastada por la cegadora y aplastante rutina.

Mi elección: La de sentir culpabilidad ante el dolor de otros a pesar de estar totalmente desvinculada de la causa y sus causantes. Elegí ser como soy e intentar diariamente crear con las palabras. Construir ideas en tu cabeza, además de ser honesta con mis construcciones. Ser responsable de lo que digo, lo que expongo, lo que escribo y dispongo. Sé que todo esto me traerá más tristeza que alegría. De las pocos aspectos seguros que tengo, pero es mi elección y no rehusaré de ella.

Aún me queda mucho por…conocer. Dar. Bailar. Equivocarme. Descubrir. Viajar. Besar. Arriesgarme. Fotografiar. Gritar. Caminar. Ir donde nadie creía que iría. Sentir. Llorar. Escribir. Gemir. Hacer. Lamer. Volar. Cantar. Amar. Ayudar. Vivir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s